Guillermo Simón

Si todo lo que está vivo palpita, el mar también tiene una manera de hacerlo a través de pequeñas y grandes olas que suben y bajan. 

Tras los pétalos del náufrago, mi serie anterior de pinturas donde las flores se han disuelto en el agua de la mano del siempre indiferente y sempiterno tiempo, han surgido estas nuevas obras. 

El mar y sus latidos nos curan de la bestia del tiempo que a su antojo se transforma en un “presente eterno”, con su caudal de agua y salitre ajeno a sus pasos y a sus calendarios. 

El cuadro pasa a ser una superficie plástica introspectiva y de la inmensidad del mar todo se diluye en una pintura de la memoria. 

Más monocromos que los cuadros anteriores actúo sobre esas capas sensoriales de la superficie pictórica evocando mares abiertos. 

El estatismo de un cuadro contrapuesto a un dinamismo inquietante a través de la creación de capas sustractivas que generan una luz que crea la ilusión de claroscuro. 

Relieves de líquidos sedimentados que crean un espacio para la ensoñación y nos sumergen en unos ritmos del mar cambiantes. 

Como diría Pessoa “movimiento de un océano infinito en torno a un agujero de nada” El oleaje tiene siempre la cualidad de “arrullar” al tiempo que nos fascina hasta hacer del cuadro una puerta abierta a todos nuestros mares interiores. 

Guillermo Simón 

If everything that is alive beats, the sea also has a way of doing it through small and large waves that rise and fall.

After “The petals of the shipwrecked”, my previous series of paintings where the flowers have dissolved in the water from the hand of the always indifferent and everlasting time, these new works have arisen.

The sea and its beats treat us from the beast of time, that at its whim transforms itself into an "eternal present", with its flow of water and nitrate alien to its steps and its calendars.

The painting becomes an introspective plastic surface and from the immensity of the sea everything is diluted in a painting of memory.

More monochrome than the previous paintings, I act on those sensory layers of the pictorial surface evoking open seas.

The statism of a painting contrasted with a disturbing dynamism through the creation of subtractive layers that generate a light and creates the illusion of chiaroscuro.

Reliefs of settled liquids that create a space for uncounciousness and immerse us in shifting sea rhythms.

As Pessoa would say "it is a  movement of an infinite ocean around a hole of nothingness" The waves always have the quality of "whispering" while fascinating us until making the painting an open door to all our inner seas.

Guillermo Simón

 

EN LAS CRINES DEL MAR

 

La espuma se deshace en el vientre de los ojos. Guillermo Simón vuelve al mar pero es el cielo donde se mira. Ha regresado adonde nunca se fue.

 

Las olas son caballos desbocados que patean el espejo empañado de la espuma donde la luz supura salitre. Una eclosión donde los instantes son eternos y que Guillermo Simón captura aquellos que le asaltan y se le ofrecen en las horas más límpidas. Cuando la soledad navega por encima del horizonte y anda de puntillas el silencio sobre la monocorde partitura del agua.

 

Hay en las telas de Guillermo Simón un mundo de ideas y de sentimientos que se ofrecen en olas y espuma de luz. Destellos errantes que se elevan sobre el aire para atraparlo y lanzarle redes de ensueños al cielo.

 

El mar es un universo que el el pintor se encuentra como un náufrago en tierra para aferrarse a sus crines y cabalgar hacia el insondable e intangible ilimitado límite del tiempo.

 

Abrazado a su estertor, Guillermo Simón cauteriza sus heridas y se libera de esos demonios que le acechan subrepticios con una sinfonía de desesperanza.

 

Ceferino Montañés.

SOMBRA DE AGUA. OLEO SOBRE LIENZO. 40X40CM.JPG
SI LA BRISA QUIERE. OLEO SOBRE TABLA. 100X81.JPG
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