José Mª Díez

 

STATEMENT

Soy paisajista. Irremediablemente, entiendo el paisaje casi como un modo de vida, como una necesidad acendrada de moverme en el espacio natural, tal vez perdido, pero siempre presente en el recuerdo de lo transitado. Cada vez que me acerco a la materia es como si recordara un viaje, a veces físico, y a veces en la memoria: la cultura aprendida, la historia disfrutada, el arte mamado, los años vividos...

De esta forma, en el papel, en la tabla, o en el lienzo, se inicia cíclicamente un movimiento en el que la música que recibo (soy perdidamente melómano) se revierte en música, la propia que contienen mis composiciones entre sus texturas, sus vacíos, y, sobre todo, entre la mixtura de yin-yang que da sentido a cada paisaje: el mundo del hombre frente al mundo creado por la fuerza de la naturaleza.

Y por lo demás, sencillez: materiales nobles (grafito, lápiz, acrílico y óleo) la mayoría de las veces sobre papel y tabla. Y también sencillez en el lenguaje, naturalidad y autenticidad. No en vano, cada vez que me encierro en el estudio, siempre me digo: "Si no vas a ser tú, no lo hagas". Pero, ¿qué es ser yo? Ser uno es lo que queda de la destilación de las fuentes bebidas. Me influye (de in-fluir: fluir hacia dentro. Curioso.) toda la historia del arte, desde la monumentalidad hierática egipcia hasta las evanescencias de Rothko, pasando, por supuesto, por la gran tradición paisajística europea que se vislumbra en el renacimiento y que florece en el barroco y llega hasta nuestros días: flamencos, italianos y franceses. Y Velázquez, por supuesto; el gran gurú- Me fluyen dentro, nuevamente,  los sonidos. La música antigua (Josquin, Mouton), la barroca (Rameau, Purcell), la nueva música ambient (Robert Fripp, Hammock, Jóhan Jóhannsson), o clásicos más cercanos (Dvorak, Mahler) y contemporáneos, como Arvo Pärt. Y me influye, como máxima diría yo, la luz. Busco la luz en un ejercicio espiritual que me lleva a estados de ánimo muy íntimos, casi religiosos. Es como una forma de convencerme de que, al fin y al cabo, uno siempre quiere pertenecer al paisaje. Por eso soy paisajista. Porque en el paisaje quiero encontrarme.

 

 

 

 

BIO

Nací en Extremadura en 1966. Soy artista plástico e interiorista. Desde la infancia más temprana he andado con lápices y con juegos de construcción. Pinté mi primer cuadro a los once años, y esa pasión nunca me abandonó. Indagué por una facultad de Geografía e Historia (dos pasiones), y, tras muchas dudas, una vez que me encontré, estudié en la Escuela de Artes Aplicadas de Mérida. Allí me formé como artista y como interiorista. Me he dedicado  a esta profesión más de veinte años, así como al diseño gráfico, pero nunca abandonando la creación artística. Paralelamente a mis proyectos de interiorismo, durante esos años me metí en un realismo muy poético ,y a la par, pinté murales de gran formato.  En 2012 lo dejé todo por el arte, una ilusión largamente perseguida. Me instalé en Cádiz definitivamente y aquí tengo mi estudio a cien metros del mar. Intenté buscar en mis adentros y encontré un lenguaje que me permitía, dentro del realismo, acercarme a otras percepciones distintas a las de ver la naturaleza tal cual, de forma que a veces, mis obras rondan la abstracción. Recientemente, entre otros sitios, he expuesto en Madrid, Londres, Sevilla, Lisboa, Gibraltar, Vejer de la Frontera , y Algeciras. 

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